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El SAQUEO DE EEUU
Más de 200 leyes permiten a la policía confiscarle a Ud. su casa, empresa y cuentas
bancarias sin juicio
por Jarret B. Wollstein
traducido por Alberto Mansueti
"Un perro policía rascó su equipaje, por lo que confiscamos sus ahorros de toda su
vida y Ud. nunca los verá de nuevo."
Hace casi 4 años, en el Hobby Airport de Houston, Texas, la
policía detuvo a Ethel Hylton, de 49 años, arrestada porque un perro antidroga
rascó su equipaje. Los agentes revisaron sus maletas, la hicieron desnudar y la registraron.
Pero no encontraron droga alguna, sino U$S 39,110 en efectivo, que ella había recibido del pago
de un seguro, y sus ahorros de toda su vida de más de 20 años como mucama de hotel y
conserje de hospital. Ethel Hylton pudo documentar completamente el origen de su dinero, y nunca fue
acusada de delito alguno; pero la policía lo retuvo, y Ethel aún intenta su devolución.
Ella es sólo una persona de una larga y creciente lista de estadounidenses – va por
centenas de miles – víctimas de confiscaciones. Bajo las leyes que imponen penas de
confiscación, todo lo que Ud. posee puede serle quitado legalmente, aun cuando a Ud. nunca se
le encuentre culpable de crimen alguno.
En delitos que de probarse en juicio resultarían en una simple
multa de U$S 200 y libertad bajo palabra, su mera sospecha se usa para justificar la toma de
propiedades por valor de decenas o incluso cientos de miles de dólares. Personas inocentes
pierden así sus automóviles, casas y negocios, en base a denuncias anónimas de
supuestas transacciones ilegales efectuadas en sus propiedades. Y una vez que son incautadas, su
devolución se hace casi imposible. La propiedad se confisca ahora en todos los Estados y grupos
sociales, desde efectivo de bolsillo a los residentes de albergues públicos en Florida hasta
automóviles de hombres sospechosos de solicitar prostitutas en Oregón, y casas de gente
de clase media cuyos hijos adolescentes son sospechosos de vender unas hierbas de marihuana. Ninguna
persona o propiedad está a salvo: Ud. podría ser la próxima víctima.
Algunos ejemplos:
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En Washington, DC, la policía detiene a los negros en las calles de áreas pobres,
y "rutinariamente confisca pequeñas sumas en efectivo y joyas." Mucha propiedad confiscada ni
siquiera se registra en los departamentos policíacos. Ben Davis, un residente de la zona,
lo llama 'robo con placa.' " [USA Today, 5/18/92.]
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Una mujer de Iowa "fue acusada de robar una prenda de 25 dólares; y su carro de U$S 18,000 –
equipado para su hija impedida – fue confiscado como 'vehículo de fuga.' " [USA Today, 5/18/92.]
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En un abasto de Detroit la policía antidroga hizo una incursión pero no
encontró nada. Sin embargo los perros antidroga reaccionaron a tres billetes de a dólar
en la registradora. Entonces la policía se llevó U$S 4,384 de la caja y del seguro de la
tienda ... Según la prensa de Pittsburgh, más del 92 % de todos los billetes en
circulación en EEUU muestra algún residuo de droga.
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El Dr. David Disbrow, de Monmouth, New Jersey fue acusado de practicar la psiquiatría sin
licencia. Su crimen: dar servicio de consejería en un cuarto desocupado de la casa de su madre.
La consejería no requiere licencia en New Jersey; pero no por eso la policía dejó
de llevarse casi toda cosa de valor en la casa, por más de U$S 60,000. El escuadrón
confiscó el mobiliario, alfombras, cuadros e incluso fotografías personales.
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Poco antes de Navidad de 1990, Kathy y Mark Schrama fueron arrestados en su casa en New Jersey.
Kathy, acusada de robar paquetes postales de las puertas de los vecinos por valor de 500 dólares; y Mark,
de recibir bienes robados. De encontrarse culpables, las penas por tales delitos son multas pequeñas
y libertad bajo palabra. Pero al día siguiente al arresto, su casa, automóviles y
mobiliario fueron confiscados, en base a la mera imputación. Se les quitaron U$S 150,000 en
propiedades sin juicio o acusación. La policía se cogió hasta la ropa, los anteojos, y los regalos de Navidad para su hijo de 10 años.
El incentivo de las agencias gubernamentales para extender la
confiscación es enorme: pueden tomar propiedades fácilmente, que normalmente guardan
para sí. Según la prensa de Pittsburgh, 80 % de las víctimas de confiscaciones no
son siquiera acusadas de un delito. Las agencias conservan a menudo los mejores automóviles,
relojes y televisores para sus "departamentos", y venden el resto.
¿Hasta dónde se extiende esto? El Washington Post ha
informado que sólo el US Marshals Service reconoció en su haber un inventario de más de
U$S 1.4 mil millones en bienes confiscados, incluyendo más de 30,000 automóviles,
barcos, casas y negocios. Las agencias federales y estatales con poderes confiscatorios ahora incluyen
FBI, DEA, US Marshals Service, Guardia Costera, IRS (impuestos), policías locales, patrullas de
tránsito de los Estados, Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, FDA, y Oficina de Tierras.
La confiscación de bienes privados es una industria en crecimiento. Las confiscaciones han
aumentado de U$S 27 millones en 1986, a más de U$S 644 millones en 1991, y más de U$S 2
mil millones hoy en día. Así definen una nueva norma de justicia en América; o
más precisamente, de injusticia. Bajo este régimen es una propiedad y no un individuo a
quien se carga con una ofensa o delito. Aun cuando Ud. sea un propietario inocente por completo de
falta, el Gobierno puede confiscarle su propiedad si ella es "culpable."
Si los agentes gubernamentales le quitan su propiedad como pena civil,
olvídese Ud. que es inocente hasta encontrarse culpable, debido proceso, derecho a un abogado,
o incluso al juicio. Esos derechos sólo existen si Ud. es acusado de una ofensa penal; es
decir, que podría producir su encarcelamiento. Si Ud. (o su propiedad) son acusados de una
ofensa civil (que no podría resultar en prisión), la Corte Suprema decidió
que Ud. no tiene presunción de inocencia, derecho a un abogado, o a ser juzgado sólo una
vez en cada causa.
"Expropiación" o confiscación propiamente dicha es
cuando la propiedad se transfiere entera y permanentemente al Estado. "Incautación" es cuando
el Gobierno confisca su propiedad pero no definitivamente, y Ud. puede pelear su devolución
por el Gobierno estatal o federal, ¡o ambos, a veces! Pero en tales casos Ud. tiene que probar
la "inocencia" de su propiedad, documentando cómo Ud. ganó cada centavo pagado. Debe
probar que Ud. nunca se comprometió en un acto ilegal involucrando la propiedad, ni sus
familiares. Para tener un juicio, Ud. tiene que firmar una caución no reembolsable por el 10 %
del valor de su propiedad. Y pagar honorarios de abogados – de U$S 5,000 a más de U$S
100,000 – de su bolsillo. El dinero que Ud. paga a su abogado también puede ser
confiscado (antes o después del juicio) si el Gobierno dice que son fondos "corruptos". Y
pueden obligarle a padecer un juicio tras otro, porque bajo incautación civil no hay
protección constitucional contra ser juzgado dos veces por la misma causa. Así puede Ud.
pasar años peleando con las distintas oficinas gubernamentales, y empobrecerse por gastos
legales – sin garantía de ganar – mientras el Gobierno conserva su automóvil,
su casa y sus cuentas bancarias.
En un reciente fallo de la Corte Suprema (Bennis v. Michigan), los
jueces dijeron explícitamente que un propietario inocente puede ser privado de su propiedad,
si se usó para facilitar un crimen aún sin su conocimiento o consentimiento. Ud. puede
perder su casa o negocio por razón de empleados, parientes o invitados sobre quienes Ud. no
tiene control.
Policía Y Fiscales Tienen Incentivo Para Confiscar Tanto Como Posible
No sólo tienen poder para coger algo suyo con el menor
pretexto, también tienen el incentivo. El secretito sucio de la confiscación es que esos
policías, fiscales y jueces en concreto pueden beneficiarse personalmente robando su propiedad.
Brenda Grantland es la principal abogada defensora contra las
confiscaciones en EEUU. En su libro "Su casa está arrestada", cuenta los siguientes ejemplos de
codicia gubernamental:
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James M. Catterton, Fiscal distrital del Condado de Suffolk, Nueva York, maneja un BMW 735I que
le quitó a un supuesto narcotraficante. Gastó U$S 3,412 de lo confiscado en trabajos de
mecánica y latonería para "su" carro, incluyendo U$S 75 por un rayón en la
pintura.
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En Warren County, New Jersey, el fiscal principal auxiliar maneja un Corvette amarillo, confiscado.
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En Little Compton, Rhode Island, 7 policías se repartieron U$S 3.8 millón de un fondo
de sumas confiscadas por funcionarios federales, y lo gastaron en cosas como un yate de 23 pies con
carro remolque, y un Pontiac Firebirds.
Y es simplemente la punta del iceberg. El jefe una de las agencias
con poderes confiscatorios en Los Angeles reconoce que su grupo embolsilló más de U$S 60
millones en propiedad confiscada.
¿Por qué nuestros jueces toleran estos robos legalizados
tan aberrantes? Porque ellos sacan su tajada. Es absolutamente legal que la propiedad confiscada sea
usada por policías, fiscales y jueces, en tanto puedan justificar que es para asuntos oficiales.
En 1996, una corte distrital federal dictaminó que los policías pueden recibir
personalmente 25 % del valor de toda casa, automóvil, o negocio tomado.
La Policía Puede Matarlo Por Lo Suyo
En Malibu, California, los policías guardaparques
querían comprar la casa y terreno de Don Scott – jubilado de 61 años –
colindante con un parque nacional. En la mañana del 2 de Octubre de 1992, un equipo de 26
alguaciles del condado de Los Angeles, agentes de la DEA y policías de otros cuerpos armados
irrumpieron en la sala de Scott. Don oyó gritar a su esposa Frances, y salió de su
cuarto con un arma, que la policía le exigió bajar. Él lo hizo, pero los
policías dispararon a muerte. Alegaron que buscaban marihuana, que no encontraron. El Fiscal
distrital del Condado Ventura Michael Bradbury concluyó que el caso "fue motivado al menos en
parte por el deseo de decomisar la propiedad para el Gobierno ... La orden de cateo fue la sentencia
de muerte" para Donald Scott.
Debemos Detener La Confiscación
De Bienes Ahora
Las confiscaciones se hacen más ultrajantes, y comienzan a
despertar oposición. California y varios otros Estados impidieron leyes confiscatorias abusivas
hace unos años, y la Corte Suprema emitió varios fallos esperanzadores. Pero la mejora
ha sido efímera. Los Gobiernos federal, estadales y locales están expandiendo de nuevo
la confiscación, con escasa preocupación por la justicia. Los últimos objetivos:
médicos que resisten el control gubernamental de la medicina; empresas que emplean extranjeros
ilegales (quienes cosen más ropa, siembran y siegan más cosechas en este país);
y dueños de armas. Lo que Ud. tenga puede serle confiscado. Cada semana, más de 5000
ciudadanos, tan inocentes como Ud., pierden sus automóviles, cuentas bancarias, casas o
negocios, sin haber cometido un crimen en su vida.
¿Qué puede hacer Ud. para protegerse? Lea libros como
"Su casa está arrestada", de Brenda Grantland (disponible en ISIL). Exija a sus representantes
no votar por estas leyes. Llame a la radio o TV, escriba al periódico, participe en foros de
Internet. Contribuya a grupos que combaten la confiscación policial, como ISIL y FEAR. Es una
batalla por su libertad y propiedad. Si la confiscación no se detiene, libertad y justicia
pronto serán marchitos recuerdos. Ayude a parar el saqueo de EEUU ahora, antes que sea
demasiado tarde.
Jarret B. Wollstein es miembro de la Junta directiva de ISIL, y fundador de la original Sociedad para la Libertad Individual. (SIL)
Forfeiture Endangers American Rights (FEAR)
Confiscaciones Arriesgan los Derechos de los Estadounidenses (MIEDO)
P. O. Box 33985
Washington, DC 20033-3985 USA
tel.: (888) FEAR-001 (332-7001)
website: www.fear.org
Los panfletos educativos de ISIL están disponibles a 5¢ cada copia. Haga clic aquí para ir a la Tienda de ISIL.
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