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LA TEORIA LABORAL DEL VALOR
Un Análisis
por Donald C. Ernsberger
editado por Jarret B. Wollstein
traducido por Alberto Mansueti
El concepto de valor está en el centro de la teoría
económica. ¿Qué es lo que da a un artículo su valor? ¿Es algo
inherente al objeto, u otro factor? ¿El valor deriva del esfuerzo humano, o de otra cosa? Los
dos principales sistemas económicos – y diametralmente opuestos: capitalismo y marxismo
– devienen de respuestas completamente diferentes.
La Teoría Laboral Del Valor
La teoría del valor basado en el trabajo de Karl Marx, sostiene
que el valor de un objeto resulta solamente del trabajo empleado en producirlo. De acuerdo con esta
teoría, mientras más trabajo o tiempo de trabajo lleva un objeto, más vale. Marx
definió al valor como "tiempo de trabajo consumido," y sostuvo que "considerados
económicamente, todos los bienes son producto exclusivamente del trabajo, y no cuestan sino el
trabajo."
La teoría del valor-trabajo es la premisa fundamental de la
economía de Marx, y la base de su análisis del mercado libre. Si es correcta, entonces
bastante de su crítica al capitalismo también. Pero si es falsa, casi toda su teoría
económica está equivocada.
Un ejemplo de cómo funciona la teoría: a un obrero en
una fábrica se le entrega material por valor de $30. Luego de trabajar 3 horas produciendo un
bien, y usando $10 de combustible para hacer funcioner una máquina, crea un producto que se
vende a $100. De acuerdo a Marx, fue el trabajo y sólo el trabajo del obrero lo que incrementó
el valor de las materias primas hasta los $100. De esta manera, el trabajador tiene justo derecho a
una paga de $60, o sea $20 por hora.
Si el obrero es empleado por el dueño de una fábrica
que le paga solamente $15 por hora, los $5 que retiene el propietario son simplemente una ratería
según Marx. No ha hecho nada para ganar ese dinero: es la "plusvalía", que representa la
explotación del trabajador. Incluso las herramientas que suministró el dueño
fueron necesariamente producidas por otros trabajadores, según Marx.
De acuerdo a la teoría del valor-trabajo, todos los beneficios
son legítimas ganancias de los trabajadores, y cuando les son retenidas por los capitalistas,
les están simplemente robando. Sobre la base de esta teoría, Marx llamó a la
eliminación de los beneficios, y a los trabajadores a apoderarse de las fábricas, para
derrocar la "tiranía" del capitalismo. Su llamado a la accíon fue atendido en muchos
países de todo el mundo.
El Origen Del Valor
Hay dos respuestas fundamentalmente diferentes a la pregunta sobre
dónde se origina el valor económico. Para las teorías del valor intrínseco,
es algo inherente a los objetos, y permanece constante – pese a los cambios en la demanda, el
paso del tiempo y otros factores – por tanto puede ser "determinado objetivamente," con arreglo
a cálculos basados en algún principio fundamental de carácter científico.
La teoría laboral es claramente una teoría del valor intrínseco.
El otro enfoque es la teoría del intercambio en el mercado.
Según ella, el valor no es inherente a los objetos, sino que es resultado de las diferentes
apreciaciones de muchos consumidores. Conforme a esta otra teoría, el valor depende de los
deseos de las gentes: cuanto más estiman un objeto, y más están dispuestos a dar
por el mismo, más vale. Esta teoría es la base del capitalismo de libre mercado, al cual
Marx se opuso acremente.
A primera vista, ambas teorías parecen tener sentido. Por lo
general es cierto que cuanto más trabajo hay invertido en un objeto mayor es su valor; pero
también es verdad que mientras más la gente quiere algo, no importa si lleva mucho o
poco trabajo, más vale.
¿Cuál teoría es la correcta? No pueden serlo a
la vez, dado que conducen a dos sistemas económicos diametralmente opuestos. Aquí
argumentaremos que la teoría laboral del valor es básicamente equivocada, y que la
teoría mercantil del valor es la correcta.
Defectos En La Teoría Laboral
Que el trabajo es único determinante del valor es algo
difícil de aceptar, incluso con la sola base del sentido común y la experiencia. La
afirmación de que sólo el trabajo da valor a un objeto ignora el hecho de que muchas
cosas naturales tienen valor económico, aunque no se ha invertido trabajo en ellas; por ej.
vistas panorámicas, agua pura, gemas y minerales, frutas y vegetales silvestres, etc. Por su
carácter, la teoría laboral del valor tampoco puede explicar el hecho de que la gente
valora algunos objetos naturales como diamantes muchísimo más que otros objetos
igualmente naturales como hojas de árboles.
La teoría laboral también falla en olvidar los
cambiantes deseos del consumidor, y la naturaleza contextual del valor. En una cultura de caballos y
carros, las herraduras son mercancías tremendamente valiosas, pero virtualmente inútiles
en una sociedad sin caballos. De igual modo en una sociedad con mucho tiempo libre, los juegos y las
instalaciones recreativas se vuelven im-portantes, pero en una economía de subsistencia,
donde la gente debe trabajar casi continuamente sólo para sobrevivir, pueden hasta tener
valor negativo.
La teoría basada en el trabajo tambien ignora la importancia
del tiempo y la ubicación. El vino añejo de 20 años y la carne criada debidamente
son mucho más apreciables que el vino de un año y la carne prematura. El petróleo
en el desierto es un recurso potencialmente valioso, pero en el embalse local o en medio de una
hacienda es un peligro.
Quizá la falla teórica más grave de la
teoría laboral es que ignora lo que los economistas llaman preferencia temporal. Es la
comúnmente fuerte preferencia por los bienes y servicios aquí y ahora más bien
que después: el consumo presente vale más que el futuro. Por ej., la mayoría de
los trabajadores prefieren que se les pague cuando terminan su trabajo y no cuando sus productos se
vendan, lo que puede ocurrir en meses. Y par-a que los trabajadores puedan cobrar ahora en lugar de
más tarde, alguien debe adelantar ya el importe de sus salarios, y claramente este es un
servicio, que tiene su valor. Sin embargo los proponentes de la teoría del trabajo lo quieren
de ambas formas: los obreros tienen que recibir completo ahora el valor futuro del producto.
La última falla teórica de la teoría laboral es
la falacia del valor-esfuerzo: es un disparate suponer que todos los esfuerzos producen valor. Todos
los días cada uno de nosotros gasta tiempo en esfuerzos inútiles. Equiparar trabajo con
creación automática de valor es implicar falazmente que todo esfuerzo humano es infalible y constantemente
productivo.
Absurdos De La Teoría Laboral Del Valor
Esta teoría es todavía más absurda en la práctica. Si todo valor deriva del trabajo, y el
esfuerzo empresarial es "parasitario," ¿quién se molestaría en invertir el tiempo
y el dinero necesarios para construir fábricas, planear el desarrollo de artículos u
organizar un proceso productivo? Si todos los beneficios son "explotación," ¿qué
incentivo tiene alguien para arriesgar dinero en un producto o servicio nuevo y aún no probado?
¿De dónde saldría el dinero para finaciar las nuevas inversiones en herramientas?
Los países comunistas no suprimen los beneficios en realidad:
sólo los transfieren al Estado, que por lo corriente los emplea en la edificación de un
enorme aparato militar a expensas de la producción para los consumidores. La teoría
laboral es violentamente contraria al consumidor, y eso por su misma naturaleza. Bajo su dominio, los
vendedores son obligados a valorar todos los bienes según la cantidad de trabajo incluido, y no
cuánto sean demandados por los consumidores. De esta forma las tiendas no podrían
cobrar más por un vino añejo importado que por uno barato local (a igualdad de trabajo
empleado), o cobrar menos por el trabajo "pirata" de un principiante que por el de un experto. Lo cual
produce inevitablemente una oferta sobrante de trabajo no calificado y chapucero, y una falta de mano
de obra entrenada, situación que viven exactamente los países comunistas.
La teoría del valor trabajo también significa el fin
de toda libertad económica. Engels, el discípulo de Marx, escribió: "Para que
pueda durar una sociedad marxista pura, los intercambios voluntarios entre individuos deben abolirse."
En una sociedad comunista Ud. produce lo que sus dirigentes le dicen, y consume las sobras que ellos
le dejan. Y si no le gusta, Ud. por supuesto es libre de ser reubicado . . . en un campo de trabajo
forzoso.
Falacias Metodológicas
Las falacias más interesantes de la teoría laboral son
metodológicas, porque nace de dos métodos de investigación económica
extremadamente pobres. Es antes que nada un intento de establecer la leyes económicas del
intercambio atendiendo solamente a la oferta, e ignorando la demanda por completo.
Y peor todavía, la teoría laboral no ha sido probada.
En todo el primer volumen de "El Capital" – donde Marx la propuso – no hay ni una sola
prueba "positiva," y en su lugar se ofrece una falaz "prueba negativa," que argumenta de este modo:
Premisa 1: Algún factor en la producción de un
bien le otorga su valor. Verdadera.
Premisa 2: Sólo aquellos bienes a los que el hombre
aplicó trabajo tienen valor. Falsa.
Razonamiento: Por el examen de todos los factores que producen
un bien, y por descarte de aquellos que no crean igual valor en igual cantidad, se llega a un sólo
factor, que es el trabajo. Arbitrario.
Conclusión: El trabajo debe ser la fuente del valor. Falso.
Marx prometió aportar una prueba positiva en el tercer volumen de "El Capital."
Mas el libro no la ofrece. E implícitamente trae una refutación: Marx proclama que hay
dos tipos de capital en la producción, y sólo uno puede generar "plusvalía;" pero el
intercambio de artículos de igual valor – comprendidas combinaciones desiguales de ambos
tipos de capital – implica que el trabajo ya no es el único determinante del valor.
¿Capitalismo = explotación?
La teoría del valor basado en el trabajo es un sin sentido,
tanto en teoría como en la práctica. Ignora muchos factores distintos al trabajo que
crean valor económico; se basa en afirmaciones no comprobadas; y conduce al caos económico
y a la esclavitud política.
En contraste, el mercado libre se apoya en el intercambio voluntario.
Si los obreros prefieren contratarse en fábricas en vez de trabajar sus granjas domésticas
o producir manualmente, es porque prefieren los salarios y las condiciones de las fábricas a
las otras.
Un empresario competitivo aporta el gran valor de su habilidad
organizacional, capacidad de previsión, y pericia gerencial. Como el valor no es producto
únicamente de la mano de obra, son habilidades valiosas en extremo, y los beneficios constituyen
su justa recompensa por arriesgar capital en un mundo incierto y cambiante.
El verdadero capitalismo de mercado libre, es el capitalismo libre
de intervención estatal, de prohibiciones, de subsidios y proteccionismos. Significa prosperidad
económica y libertad para todos; y sin duda es el único sistema económico que
faculta a los consumidores y no a los burócratas para determinar lo que se produce y a qué
precio.
Marx ha estado en su tumba por más de 100 años; es
tiempo de enterrar con él también a sus teorías.
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Donald C. Ernsberger es profesor de Historia en la educación media en Pennsylvania, y
cofundador de la original Sociedad para la Libertad Individual (Society for Individual
Liberty). Es miembro de la Junta de Directores de ISIL.
Este panfleto fue publicado originalmente en Diciembre 1988. Es parte de la serie de panfletos educativos de ISIL.
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Los panfletos educativos de ISIL están disponibles a 5¢ cada copia. Haga clic
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