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DEBE REVOCARSE AL GOBIERNO SU . . .
Licencia Para Matar:
Las leyes de inmunidad por "Actos de soberanía
por Jarret B. Wollstein
traducido por Alberto Mansueti
El 26 de marzo de 1994, el Reverendo Acelynne Williams, de 75
años, estaba sentado en el recibo de su casa en Boston. De súbito, 13 hombres fuertemente
armados rompieron con mazos de hierro su puerta de entrada, irrumpiendo a gritos y empujones. Tiraron
al viejo al suelo, le torcieron los brazos y lo esposaron. Acto seguido saquearon su casa. El Rev.
Williams sufrió un ataque cardíaco y murió.
¿Quiénes eran estos vándalos? Miembros de un equipo
SWAT de la policía de Boston, en busca de drogas y armas. Pero no encontraron nada: se habían
equivocado de apartamento.
La Policía de Boston dijo "sentimos mucho esta irreparable
pérdida." Si Ud. y yo hubiéramos irrumpido en casa del Rev. Williams, y asaltado y causado su muerte, muy probablemente se nos pondría años tras rejas, ¿no es así? Sin embargo los invasores no eran ciudadanos ordinarios sino policías, y por tanto es impensable responsabilizarles por esa muerte. Porque como la mayoría de los funcionarios y agentes gubernamentales, tienen inmunidad por "actos de soberanía", casi una licencia para robar, matar y destruir.
La "inmunidad por actos de soberanía" es una doctrina
jurídica que sostiene que el soberano (Gobierno) o sus órganos no pueden ser enjuiciados
legalmente por daños causados en ejercicio de sus funciones. Es una reliquia de tiempos
antiguos, cuando el rey o soberano disfrutaba de un poder absoluto y superior a la ley. Hoy no sólo
tiene aún vigencia legal, sino que se ha extendido virtualmente a todos los agentes
gubernamentales, desde los trabajadores sociales del Servicio de Protección al Niño
hasta los agentes federales de la Recaudación de Impuestos, pasando por los policías y
jueces locales.
Hacer a miles de agentes gubernamentales legalmente inmunes a la
prosecución es una invitación abierta al abuso y corrupción. Hasta cuando los
policías, jueces o agentes del BATF (Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas) claramente producen
daños a personas inocentes, normalmente terminan investigados por funcionarios de su misma
organización: no sorprende que en la enorme mayoría de casos se les halle inocentes.
Claro, no todos los funcionarios son brutales o corruptos. Muchos
actúan heroicamente, arriesgando sus vidas para proteger las nuestras. Y no debe confundirse un
error honesto o el ejercicio de la autodefensa con negligencia culpable o corrupción. Pero en
tanto el poder del Gobierno ha crecido demasiado, lo mismo las probabilidades de cometer abusos. Hoy
la policía puede legalmente:
- intervenir y confiscarle a Ud. su cuenta bancaria o su casa sin juicio;
- confiscarle su empresa si Ud. es acusado de violar cualquiera de millones de incomprensibles
disposiciones reglamentarias;
- irrumpir en su domicilio sin advertencia y brutalizar a su familia, y dispararle a muerte si Ud.
intenta protegerse, o si ellos deciden que Ud. es una "amenaza."
Pero legal no significa justo. Hace 50 años quedó
establecido claramente en los Juicios de Nuremberg que el "sólo cumplía órdenes"
no da a funcionarios oficiales derecho a asaltar, robar o dar muerte a personas inocentes. Hay una ley
superior, implícita en nuestras declaraciones de Independencia y de Derechos: el principio que
cada quien de nosotros tiene un derecho inalienable a su vida, libertad, y propiedad.
Actos que son crímenes para Ud. o yo, deben serlo también
para los agentes gubernamentales. Ninguno de ellos tiene derecho moral para asaltar,
robar o matar a cualquier persona inocente. Y en EEUU suponemos que Ud. es inocente hasta ser probado
culpable. Hoy muchos funcionarios parecen haber olvidado estas verdades eternas. Como resultado,
la violencia oficial se está extendiendo.
Secuestran a los niños
En Minnesota, poco antes de Navidad, la policía golpeó
en la puerta de la casa de Peggy y Steve Smith. Alguien había acusado a Steve de molestar
sexualmente a Susan, su hija de 2 años. De inmediato, y sin investigación ni audiencia,
la policía se llevó a los dos niños de la pareja. Después los Smith se
enteraron de la acusación: una vecina se alarmó cuando vio a Susan en el regazo de su
papá, jugando con los botones de la camisa de Steve. Smith no era un abusador de niños,
y nunca cometió delito alguno. La familia volvió a tener sus hijos después. Pero
los costes legales los arruinaron y perdieron su casa. Y el daño emocional a los niños
es incalculable. Si Ud. o yo lo hubiéramos hecho seríamos demandados, pero la policía
y los agentes del Servicio de Protección al Niño están bajo la inmunidad por
actos de soberanía. Y según cifras del Departamento de Salud y Servicios Humanos,
más de 1.2 millones de niños al año son secuestrados por el Estado, temporal
o permanentemente.
Roban Dinero En Efectivo, Automóviles
Jaime Rodríguez y sus hijos tenían un exitoso
restaurante en el Bronx. Eso fue hasta que la DEA lo incautó, alegando que uno de sus clientes
habituales era narcotraficante. Pero ninguno de los Rodríguez fue acusado nunca de crimen alguno.
Sin embargo, bajo las actuales leyes que incluyen penas confiscatorias en EEUU, todo lo que Ud. posea
– automóvil, casa, dinero en su cartera, negocio – puede serle confiscado sin
juicio.
Según el Financial Privacy Report, hay 5,000
confiscaciones policiales ahora a la semana, que van desde el efectivo en el bolsillo hasta empresas
por valor de millones de dólares. Un estudio de la prensa de Pittsburgh halló que el
80 % de las víctimas de confiscación no son después acusadas siquiera de un
crimen.
La matanza de los Davidianos
El 28 de Febrero de 1993, 100 agentes de la Oficina de Alcohol,
Tabaco, y Armas de fuego (BATF) asaltó la sede de los llamados "Davidianos" en Waco, Texas.
Sin advertencia alguna, helicóptero artillados dispararon a través del tejado y paredes
del tambaleante edificio de madera lleno de mujeres y niños. Mataron a 6 davidianos. El supuesto
objetivo de la operación era la búsqueda y arresto de un hombre, el líder David
Koresh, bajo el cargo de posesión de armas de fuego ilegales. Nadie más fue acusado de
otro crimen.
Durante 51 días los davidianos fueron sitiados. Y el 19 de
Abril, el FBI lanzó un segundo ataque. Dispararon 400 proyectiles de gas CS (potencialmente
letal) a través de las paredes, mientras los tanques demolían sistemáticamente el
edificio. Después dispararon ametralladoras y granadas, ultimando a los sobrevivientes,
y prendieron tres fuegos. Mataron 82 personas inocentes, incluyendo a 23 niños. Y ningún
agente gubernamental fue acusado de crimen alguno, y probablemente nunca alguien lo sea.
Para evitar abusos como la matanza de los davidianos se hizo este
país. Es de simple sentido común que una orden de búsqueda y arresto no se
practica con helicópteros artillados y tanques. Que por el supuesto delito de alguien no se
confisca la propiedad de otros inocentes, como los propietarios de los restaurantes donde va a almorzar,
o sus familiares. Y que a los niños no se les secuestra y se les separa de sus hogares en base
a imputaciones insustanciadas o denuncias anónimas. Si los funcionarios y agentes estuviesen
bajo las mismas leyes que Ud. y yo, los responsable por estos actos delictivos estarían presos,
y estos ultrajes acabarían en un santiamén. Pero policías, fiscales y jueces son
todos del mismo club. Para lograr que formulen cargos a sus "hermanos" -no importa el crimen involucrado
– hay que hacer una gran movilización popular.
La carta constitucional de la libertad
(Revocarle al gobierno su licencia para matar)
En 1215 el Rey Juan robaba la propiedad de sus súbditos, les
imponía contribuciones desangrantes a voluntad, y permitía a sus soldados atacar, violar
y matar. Hace casi 700 años los ingleses enfrentaron la misma clase de ultrajes; pero
propusieron una solución que cambió el curso del mundo. Los principales barones se
reunieron en secreto, redactaron un nuevo pacto entre el rey y las personas, y le exigieron firmar. La
carta constitucional o Magna Carta limitó los impuestos, restringió la confiscación
de propiedades, y creó muchas otras protecciones para los derechos individuales. Es base y
fundamento de la Constitución de todo país angloparlante, incluso EEUU de América.
Hoy necesitamos una nueva Magna Carta, una moderna Carta constitucional de la Libertad, que redefina
la relación entre el individuo y el Estado. Estamos trabajando en ella, y le invitamos a
hacernos sus sugerencias. Nuestra Carta constitucional:
- Reafirma nuestros derechos inalienables a la vida, libertad, y propiedad; y tipifica como delito su
violación por los funcionarios y agentes gubernamentales.
- Crea grandes jurados y cortes de ciudadanos independientes para acusar y procesar a los
oficiales
- Deroga la inmunidad por actos de soberanía para ellos. gubernamentales acusados de violación de derechos ciudadanos.
La Carta constitucional de la Libertad puede promulgarse de a un
pueblo o condado a la vez. Si su comunidad por ej. la adopta, los funcionarios y policías
locales estarán sujetos a las mismas leyes que Ud. y yo obedecemos. Y si agentes federales o
estatales entran en su comunidad y violan derechos de Ud., estarán sujeto a arresto y castigo
por las autoridades locales. En todo el país, honestos alguaciles y legisladores estatales
luchan por revocar la licencia para matar de los gobiernos y restaurar nuestros derechos. La Resolución
10ma Enmienda de Soberanía Estatal (Senador Charles Duke de Colorado) fue adoptada hasta ahora
por 24 Estados. El alguacil Gary Aman (Idaho) describe el espíritu del nuevo movimiento de los
derechos individuales: "Fui elegido alguacil del Condado Owyhee en Noviembre de 1996 por una mayoría
de personas. Por tanto protegeré a los ciudadanos por todo medio legal ... No permitiré
a ningún empleado de la Oficina de Tierras violar cualquier derecho constitucional, estatutario,
civil o dado por Dios. Si viola cualquier estatuto delictivo u ordenanza del condado esa persona
será arrestada." [Washington Times, Edición Nacional, 3-2-97.]
La inmunidad por actos de soberanía se ha vuelto una licencia
para robar, asaltar y matar. Para conservar a EEUU como sociedad libre y restaurar el imperio de la
ley, debemos revocar esa licencia y reafirmar la soberanía del individuo.
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Jarret B. Wollstein es miembro de la Junta directiva de ISIL,
y fundador de la original Sociedad para la Libertad Individual. (SIL)
Este panfleto fue publicado originalmente en Julio de 1997. Es parte de la serie de panfletos
educativos de ISIL. Haga clic aquí para ver el índice de panfletos on-line.
Los panfletos educativos de ISIL están disponibles a 5¢ cada copia. Haga clic aquí para ir a la Tienda de ISIL.
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